Bitcoins
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El mercado de criptomonedas cerró el año con un repunte significativo: Bitcoin alcanzó los 90.000 dólares en las operaciones asiáticas, un nivel que no se veía desde hace semanas y que refleja un cambio en la dinámica de los inversores. El avance estuvo acompañado por un incremento en la actividad de los contratos de futuros, lo que sugiere un renovado interés especulativo y una mayor confianza en la recuperación del sector.

 

Durante la jornada, la criptomoneda más conocida llegó a cotizar por encima de los 90.200 dólares en Singapur, con un aumento cercano al 3%. El movimiento se produjo tras un periodo de relativa calma en el que Bitcoin había quedado rezagado frente al rally de los mercados bursátiles globales. La subida también contagió a otras divisas digitales, como Ether, que superó los 3.000 dólares con un avance de hasta el 4%.

El repunte ocurre después de una prolongada corrección iniciada en octubre, cuando la liquidación de posiciones apalancadas por un valor de 19.000 millones de dólares provocó una fuerte caída en el mercado. Ese episodio redujo la confianza de los inversores y dejó a muchos operadores reacios a volver a apostar por una recuperación rápida. Sin embargo, los últimos datos muestran un cambio en el sentimiento: las tasas de financiamiento de Bitcoin, consideradas un indicador clave de la demanda en los futuros perpetuos, alcanzaron su nivel más alto desde mediados de octubre.

El interés abierto en los contratos de futuros también ha repuntado desde los mínimos recientes, aunque todavía se mantiene por debajo de los niveles registrados en octubre, cuando Bitcoin alcanzó un máximo histórico de 126.251 dólares. Este comportamiento sugiere que el mercado está en una fase de reconstrucción de posiciones, con un predominio de inversores minoristas que buscan aprovechar la volatilidad.

A pesar de la recuperación, Bitcoin acumula una caída cercana al 4% en lo que va de 2025. Los analistas señalan que el repunte actual podría ser apenas el inicio de un proceso de estabilización, más que una señal definitiva de un ciclo alcista sostenido. La evolución dependerá de factores como la política monetaria de Estados Unidos, la regulación internacional y la capacidad del mercado de absorber nuevas olas de especulación.

En definitiva, el salto de Bitcoin por encima de los 90.000 dólares en Asia marca un cierre de año con señales de optimismo para el sector cripto. El aumento en la actividad de futuros y la recuperación de indicadores de confianza apuntan a un mercado que comienza a dejar atrás la corrección de octubre, aunque todavía enfrenta desafíos para consolidar una tendencia alcista duradera.