
La multinacional francesa L’Oréal enfrenta críticas tras contratar a Ari Kytsya, una influencer conocida por su trabajo en la plataforma para adultos OnlyFans, como imagen de Urban Decay, una de sus marcas de maquillaje más populares entre adolescentes. La decisión ha desatado un intenso debate sobre los límites éticos en la publicidad dirigida a públicos jóvenes.
Kytsya, residente en Estados Unidos, combina su faceta como creadora de contenido explícito con tutoriales de belleza y estilo de vida en redes sociales como Instagram y TikTok, donde acumula más de 4,6 millones de seguidores. Su presencia en OnlyFans, donde ofrece material sexual explícito, ha sido el foco de atención tras su incorporación a la campaña de Urban Decay, que se distribuye en tiendas como Boots y otras cadenas internacionales.
El anuncio, publicado en la cuenta oficial de TikTok de Urban Decay, ha superado los 18 millones de visualizaciones. En él, Kytsya aparece con imágenes pixeladas y mensajes que promueven una estética “sin censura”, vinculando el maquillaje con escenarios íntimos y profesionales. El eslogan de la campaña, “A UD le gusta crudo”, ha sido interpretado por muchos como una referencia directa a su trabajo en la industria para adultos.
La colaboración ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, que advierten sobre el impacto que este tipo de campañas puede tener en jóvenes que ven en OnlyFans una vía rápida hacia la fama y el éxito económico. Aunque Kytsya ha compartido públicamente los riesgos de su profesión y aconseja precaución a quienes consideran ingresar a ese mundo, su inclusión en una campaña comercial ha sido vista por algunos sectores como una normalización del contenido sexual en espacios de consumo masivo.
La actual controversia ha generado cuestionamientos sobre la consistencia de L’Oréal respecto a sus propios lineamientos éticos, los cuales indican que los colaboradores deben adherirse a principios como el respeto, la tolerancia y la inclusión, y abstenerse de difundir material que los contradiga. No obstante, la compañía respaldó la participación de Ari Kytsya, resaltando su destreza en el arte del maquillaje y su estilo genuino al comunicarse con su audiencia.
Este caso se suma a una creciente tendencia de figuras del entretenimiento para adultos que cruzan hacia el ámbito comercial, generando tensiones entre libertad de expresión, responsabilidad corporativa y protección de audiencias vulnerables. En semanas recientes, otras marcas como Visa y Diageo han retirado su apoyo a contenidos relacionados con artistas de OnlyFans, reflejando una creciente sensibilidad en torno al uso de estas figuras en campañas publicitarias.