Apple Inc
Credit: Unsplash

El Gobierno del Reino Unido ha decidido reanudar su conflicto con Apple al requerir nuevamente el acceso a las copias de seguridad cifradas en la nube de ciudadanos británicos, de acuerdo con varias fuentes familiarizadas con el asunto. La orden, clasificada como aviso de capacidad técnica (TCN, por sus siglas en inglés), pretende obligar a la multinacional tecnológica a proporcionar un mecanismo que permita a las autoridades británica la lectura de datos protegidos por el servicio de copia de seguridad en iCloud.

La controversia se intensifica después de que Londres presentara previamente una petición que buscaba un acceso más amplio a los datos subidos a la función de protección avanzada de datos (ADP, por sus siglas en inglés), lo que generó fricciones con Washington y llevó a Apple a suspender la disponibilidad de ADP para nuevos usuarios en el Reino Unido el pasado mes de febrero, mientras que los clientes antiguos podrían desactivarla posteriormente.

Un representante del Ministerio del Interior británico declinó ofrecer detalles operativos sobre las notificaciones, pero aseguró que desde el gobierno se “adoptarán todas las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad nacional y la protección de los ciudadanos”.

Apple, por su parte, ha reiterado públicamente su rechazo a la introducción de “puertas traseras” y afirmó que no implementará nunca claves maestras que permitan eludir el cifrado de extremo a extremo de servicios como ADP.

Todo este debate tiene su raíz en la posibilidad de que las autoridades del Reino Unido tienen la potestad de forzar a Apple a debilitar o alterar los protocolos de cifrado que aseguran que solo los titulares de las cuentas puedan descifrar contenidos como fotos, documentos y mensajes. En este sentido, tanto activistas como expertos en privacidad han advertido que cualquier excepción a ese modelo de seguridad crearía vulnerabilidades explotables por actores maliciosos a nivel internacional.

Privacy International, una ONG londinenses que ya impugnó judicialmente el primer TCN, manifestó que una nueva orden con el mismo alcance representaría una “amenaza grave para la privacidad global y la integridad del cifrado”. La organización sostiene que obligar a Apple a proporcionar acceso específico para usuarios del Reino Unido podría, de facto, socavar la protección para todos los clientes si se llegaran a introducir mecanismos técnicos destinados a eludir el cifrado.

Cabe destacar que Apple llevó el primer aviso ante el tribunal competente para revisar los poderes de investigación del Estado, un proceso cuyo contenido se mantuvo en gran parte reservado hasta que algunos mandatos recientes permitieron conocer la apelación de la empresa. La legislación vigente impone restricciones a la divulgación de la existencia de ciertos TCN, lo que ha limitado el debate público sobre el alcance exacto de las demandas gubernamentales.