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El gobierno británico y OpenAI han sostenido conversaciones sobre un posible acuerdo para ofrecer acceso nacional a ChatGPT Plus, la versión premium de la popular herramienta de inteligencia artificial. La iniciativa, discutida entre el secretario de tecnología Peter Kyle y el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, se enmarca en una estrategia más amplia para integrar la IA en los servicios públicos del Reino Unido.

Las reuniones, celebradas en San Francisco, abordaron oportunidades de colaboración entre la empresa estadounidense y el gobierno británico. Aunque la propuesta de brindar acceso generalizado a ChatGPT Plus, actualmente valorada en hasta 2.000 millones de libras, no fue considerada viable por el ministro, el diálogo refleja el creciente interés del Reino Unido en posicionarse como líder en el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías basadas en el uso de inteligencia artificial.

OpenAI ofrece ChatGPT en versiones gratuita y de pago. La suscripción a ChatGPT Plus, que cuesta 20 dólares mensuales, proporciona a los usuarios tiempos de respuesta más rápidos y acceso prioritario a nuevas funciones. El Reino Unido figura entre los cinco principales mercados de la empresa para este servicio.

En julio, el gobierno británico firmó un memorando de entendimiento con OpenAI para explorar el uso de IA en sectores como educación, defensa, seguridad y justicia. Aunque el acuerdo no es vinculante, podría facilitar el acceso de la empresa a datos gubernamentales y permitir la implementación de sus herramientas en áreas clave del sector público.

Peter Kyle ha sido un defensor activo del uso de IA en el gobierno, incluso recurriendo a ChatGPT para obtener asesoramiento sobre temas laborales. Su postura ha generado tanto apoyo como críticas, especialmente en el contexto de reformas legales que permitirían a las empresas de IA entrenar sus modelos con obras protegidas por derechos de autor sin autorización previa, salvo oposición explícita del titular.

Estas reformas han provocado reacciones negativas entre artistas y creativos, quienes acusan al gobierno de favorecer a las grandes tecnológicas en detrimento de los derechos de autor y de las empresas más pequeñas del sector. La organización UKAI, que representa a la industria de IA en el Reino Unido, ha expresado preocupación por el enfoque gubernamental.

El gobierno británico ha negado estas acusaciones y asegura que trabaja con diversas empresas líderes en IA para fomentar inversiones, mejorar servicios públicos y garantizar la seguridad de las nuevas tecnologías. No obstante, el Departamento de Ciencia y Tecnología ha aclarado que no existe ninguna propuesta formal para ofrecer ChatGPT Plus a todos los residentes del país.

Mientras tanto, OpenAI continúa expandiendo su presencia internacional, con acuerdos similares en países como Emiratos Árabes Unidos, donde su tecnología se está implementando en sectores como transporte, salud y educación.