jane fonda
Credit: Shutterstock

La actriz estadounidense Jane Fonda anunció la semana pasada la reactivación del Comité para la Primera Enmienda, la organización fundada en la era de McCarthy (1950 – 1956) y respaldada originalmente por su padre, el actor Henry Fonda, con el objetivo de proteger la libertad de expresión frente a la censura gubernamental. Este anuncio contó con el respaldo público de más de 550 figuras de la industria del entretenimiento, entre las cuales se cuentan Viola Davis, Natalie Portman, Spike Lee, Pedro Pascal, Ben Stiller, Sean Penn, Barbra Streisand, Ethan Hawke o Billie Eilish.

Este comité se presenta como una coalición que trasciende afinidades políticas para defender el derecho a la crítica, la sátira, la protesta y el debate público.

Fonda sostuvo en un comunicado que la contienda por la libertad de expresión recuerda a la década de 1940, cuando el comité original surgió como respuesta a las acusaciones del comité de actividades antiamericanas de la Cámara de Representantes, que vinculó a trabajadores del espectáculo con el comunismo, provocando destrozos profesionales en Hollywood.

“La era McCarthy terminó cuando estadounidenses de todo el espectro político finalmente se unieron y defendieron los principios de la Constitución contra las fuerzas represivas”, expresó la intérprete de 87 años.

Asimismo, la actriz aseguró que “estas mismas fuerzas represivas han resurgido, y nos corresponde a la sociedad civil reunirnos para proteger nuestros derechos constitucionales”.

El resurgimiento del comité se produce en un clima de tensión tras la suspensión temporal del programa Jimmy Kimmel Live! por parte de la cadena ABC, decisión que diversas fuentes familiarizadas con el asunto atribuyeron a presiones políticas y regulatorias.

La controversia estalló después de algunos comentarios del presentador Jimmy Kimmel sobre la polarización derivada del asesinato del prominente activista conservador Charlie Kirk y de las advertencias emitidas por un funcionario de la Comisión Federal de Comunicaciones sobre posibles revocaciones de licencias. Cabe destacar que la avasalladora reacción pública y del sector audiovisual terminó por permitir el regreso del programa a la parrilla, tras negociaciones que pusieron fin a boicots por parte de algunas estaciones afiliadas.

Entretanto, en una carta dirigida a colegas del mundo del espectáculo, Fonda apeló a la historia de su activismo y a la importancia de la solidaridad colectiva. “Tengo 87 años”, escribió, recordando que ha sido tanto celebrada como atacada por su militancia. Añadió que, ante el temor, es preciso “recurrir a la historia”.

“Ojalá existiera un manual con todas las respuestas, pero esto nunca ha existido. Lo único que ha funcionado, una y otra vez, es la solidaridad: unirnos en grupos demasiado grandes como para ser ignorados, y encontrar la valentía para protegernos unos a otros”, aseguró.