
La UEFA ha impuesto fuertes sanciones económicas a varios clubes europeos por incumplimientos financieros, afectando especialmente al Chelsea, cuya capacidad para inscribir nuevos jugadores en torneos continentales está en entredicho. El club recibió una multa de 31 millones de euros y se expone a una penalización adicional de 60 millones de euros si reincide en los próximos cuatro años.
La situación complica los planes del Chelsea, que afronta su retorno a la Champions League con la amenaza de no poder registrar nuevas incorporaciones en las ediciones 2025-26 y 2026-27. Solo podrá evitar esta restricción si demuestra un equilibrio financiero mediante ventas que compensen los gastos en fichajes.
Pese a las limitaciones, el club ha realizado varias operaciones, incluyendo la adquisición de Liam Delap por 30 millones de libras y la de João Pedro por hasta 60 millones. También ha cerrado acuerdos para incorporar a Jamie Gittens (Borussia Dortmund) y Estêvão Willian (Palmeiras) tras el Mundial de Clubes. Paralelamente, busca dar salida a jugadores como Noni Madueke, Christopher Nkunku, João Félix y Raheem Sterling, con este último aún bajo contrato por dos años con un alto salario semanal.
La causa principal de la sanción reside en el incumplimiento del reglamento de ingresos y costos de plantilla (RCP), que impone a los clubes europeos un tope del 80 % de sus ingresos destinados a sueldos y traspasos. Aston Villa también ha sido sancionado por la misma normativa, con una multa de 11 millones de euros y otros 15 millones condicionales. El nuevo ciclo fiscal comenzará en la temporada 2024-25, lo que obliga al club inglés a ajustar su presupuesto.
Pese a las sanciones, el Aston Villa busca fortalecer su plantilla bajo la dirección de Unai Emery, mientras implementa una estrategia de transición acordada con la UEFA. El club no prevé vender a sus figuras clave, aunque el futuro del arquero Emiliano Martínez continúa siendo incierto. Chelsea, Manchester United y Atlético de Madrid figuran entre los posibles interesados en el campeón mundial, cuyo contrato expira en 2029.
El club de Birmingham también ha comenzado a aligerar su nómina: anunció la salida definitiva de Philippe Coutinho al Vasco da Gama, y ultima las transferencias de Emiliano Buendía, Louie Barry, Alex Moreno y Kaine Kesler-Hayden, este último ya traspasado al Coventry por 3,5 millones de libras.
Además de Chelsea y Aston Villa, otros clubes como Barcelona, Lyon, Besiktas, Panathinaikos y Hajduk Split también fueron sancionados, con multas que oscilan entre los 300.000 y los 15 millones de euros. La UEFA intensifica así su vigilancia sobre el cumplimiento financiero en el fútbol europeo.