
Los Dodgers de Los Ángeles, actuales campeones de la Major League Baseball (MLB), han anunciado que han decidido realizar una significativa donación de un millón de dólares para las familias de las personas que han sido víctimas de las recientes redadas migratorias en Estados Unidos, y más específicamente en el estado de California.
La acción del club se da justo en un momento crucial en la ciudad de Los Ángeles, que en los últimos días ha sido escenario de fuertes protestas derivadas de las medidas antiinmigración que el gobierno federal ha venido llevando a cabo desde hace ya varios meses.
La organización anunció que canalizará el aporte económico en colaboración con instituciones locales, entre las que se encuentran importantes entidades como la Fundación Comunitaria de California y la Federación Laboral del Condado de Los Ángeles, además de otros organismos comprometidos con el bienestar social.
La estrategia consiste en distribuir los fondos de manera coordinada para paliar el impacto que han tenido estas operaciones migratorias, buscando no solo aliviar las dificultades inmediatas, sino también favorecer la integración y la seguridad de las familias afectadas.
Al respecto, el presidente de los Dodgers, Stan Kasten, declaró que “lo que está sucediendo en Los Ángeles ha resonado entre miles y miles de personas, por lo que hemos escuchado el llamado para asumir el liderazgo en nombre de los afectados”.
“Creemos que al tomar medidas como esta y aportar recursos, contribuiremos con las comunidades del área metropolitana de Los Ángeles”, añadió.
Por su parte, mediante un corto comunicado redactado en términos sutiles, el equipo se limitó a manifestar su necesidad de ayudar “a las familias de inmigrantes afectadas por los recientes acontecimientos en la región”.
Diversos sectores del mundo deportivo y social han acogido con beneplácito la decisión de los Dodgers. Por ejemplo, el mánager del conjunto angelino, Dave Roberts, calificó la medida como “genial”, al tiempo que indicó que le “alegra saber que los Dodgers han decidido hacerlo, y sin duda es lo correcto”.
Por otro lado, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, expresó su agradecimiento “a los Dodgers por liderar esta acción para apoyar a la comunidad inmigrante de Los Ángeles”.
“Mi mensaje para todos los angelinos es muy claro: mantengámonos unidos durante este tiempo y no nos demos la espalda; eso es lo que nos hace la mejor ciudad del mundo”, añadió.
Cabe destacar que incluso los alrededores del Dodger Stadium han sido escenario en las últimas semanas de fuertes enfrentamientos entre agentes federales y manifestantes locales que rechazaban la presencia de dichos funcionarios.